Rabia, pataletas y frustración
Cuando manejar la rabia o la frustración se hace difícil, podemos mirar con calma qué está ocurriendo y trabajar herramientas concretas, tanto con el niño como con los adultos que lo acompañan.
Pataletas intensas o muy largas, dificultad para calmarse después de un enojo, poca tolerancia a perder, miedos o problemas para dormir.


